viernes, 16 de mayo de 2014




Lectura 9 (Segunda parte actividad tres)
Elaborado por Julio Carrillo Fadul
Sección 5 del Doctorado Ciencias de la Educación
Universidad Fermín Toro.
Prof. Doctor Ramón Reyes.

Actividad 3
Lectura número nueve: Ciber-Plagio académico. Una aproximación al estado de los conocimientos
Autores: Rubén Comas; Jaume Sureda.   Año 2007.-
   Explicación del autor:
     El repunte de las tecnologías en los últimos veinte años, y su desarrollo impresionante ha hecho que el dinamismo vertiginoso de la ciencia, reflejando en las tecnologías de la información y la comunicación cambios relevantes que deben verse en su justa dimensión. La internet y las demás facilidades ha provocado lo que muchos docentes llaman la comodidad de la consulta, es decir, van al plagio sin pensar en las futuras consecuencias que puedan tenerse.
     Los autores señalan que los principales puntos de interés centran los trabajos sobre el plagio en esta en los siguientes puntos: 1.- Análisis y cuantificación de la prevalencia, caracterización de los estudiantes plagiadores y extensión del fenómeno; 2.- Tipos de ciber-plagio; 3.- Análisis de las causas asociadas al fenómeno del ciber-plagio y posibles soluciones al problema; 4.- Evaluación de la precisión y utilidad del software antiplagio
     Ahora bien es menester recordar la posible prevención al plagio dentro de un contexto que se observa en la regulación punitiva, donde muchas universidades han desarrollado estrictas reglamentaciones con la posibilidad de rebajar la tentación o uso del plagio académico; y estas regulaciones estriban en el compromiso ético y códigos de honor universitarios que se deben seguir, para mejorar la producción. En segunda instancia la información y concienciación, donde las universidades intentan influir en los estudiantes con campañas de información y clarificar la negatividad del plagio. Y en tercera instancia, la formación dirigida al estudiantado y profesorado, para enseñarlos en cómo escribir un texto académico,  buscando información atractiva y documentarse.



   Opinión a favor:
    Lectura: Fraude y plagio académico  en los ambientes virtuales de aprendizaje
    Autor: Guillermo Roquet García. Año 2010
     La enfermedad del plagio ha venido cundiendo la sociedad sobre todo con la internet, debido a la facilidad de los espacios y al poco objeto ético de algunas personas inescrupulosas que ven esto del plagio como un objeto de ganancias o de acortar los tiempos reales de la elaboración de los trabajos, por ejemplo. La palabra plagio viene del latín; y significa mala fe, engaño como el acto para eludir o burlar los derechos de una persona o comunidad.
     Dentro de los tipos de plagios se encuentran la invención de contenido, falsificación, autoría ficticia, auto plagio por duplicación, autoría por pago, citación incorrecta, citación omitida, plagio voluntario, deliberado o intencional, plagio involuntario, accidental, por ignorancia o inconciencia, y otros tantos tipos de plagio que desdicen de un trabajo académico, perturbando la ética y el honor de las universidades.
     Pero también, se hace necesario manifestar que son frecuentes las malas experiencias que reportan los docentes, según los plantea el autor, cuando sus estudiantes ante la solicitud de algún trabajo se concretan en copiar y pegar párrafos completos de la internet; pero así mismo, pocos docentes observan que el error está en la manera de cómo ha solicitado la actividad, no establecen condiciones y ni siquiera llaman la atención en generar algún positivo para equilibrar la estrategia planteada, es decir, responder preguntas, proponer puntos de vistas, motivar el comentario y el análisis a través de la visión de varios autores. Haciendo  esto se  evita el sinnúmeros de recursos para el recurso plagiario



Opinión en contra
    Lectura: Una reflexión necesaria sobre el plagio en el EFES
    Autora: Yolanda Morató Agrafojo. Año 2009
     La autora inicia su comentario exponiendo que los datos sobre el plagio en el ámbito universitario son determinantes para iniciar una seria reflexión en busca de posibles soluciones. Y ahí es donde me ha parecido puntual su opinión contraria, más que del uso de los mismos ordenadores, es que no existan reglas claras; y si existen no se conocen o no se quieren conocer para que el sentido ético se imponga en el manejo del conocimiento y en el fundamento y elaboración de los trabajos como investigaciones.
     En sus conclusiones, la autora, afirma que la abundancia de fuentes de libre acceso en internet ha traído como consecuencia lo que se denomina como una paradoja de la originalidad. Y ese afán de ser original lleva a que algunos estudiantes y profesores oculten, drásticamente las fuentes, teniéndolas como suyas, vulnerando moralmente los derechos del autor.
     Es así, como una educación pobre en materia de derechos de autor genera confusión; y en la mayoría de los casos no se conoce el significado de derecho de autor; y menos que en ocasiones los estudiantes y profesores piensan que ese conocimiento es global, entonces pertenece a todos.
     Expresa, la autora que conviene trabajar la gestión de este conocimiento de manera que el estudiantado y profesorado aprenda a respetar una serie de normas universales (que se desconocen), y que serán de preciosa utilidad al momento de comenzar cualquier tarea académica. Debe existir una alfabetización digital que incluya competencias que ya están presentes en los documentos impresos.







   Comentario.
     El apogeo de las tecnologías de la información y la comunicación, indudablemente ha hecho más dinámico el intercambio de conocimiento como también el estudio detenido de muchos trabajos e investigaciones en la educación superior. Muchas personas entre ellos estudiantes y profesores han visto crecer a su lado y al frente, a través de internet el cúmulo de información que se teje en las redes; y en donde en ocasiones movidos por el impulso de concluir un trabajo o varias investigaciones ven como más fácil apropiarse indebidamente de un material, total o parcial, sin vacilar en los costos éticos y morales que pueda arrojar este acto deshonesto.
     Aunque el plagio, como tal, ha existido desde  siempre, se torna preocupante que en las últimas décadas esta práctica se haya hecho tan común. Es decir, vivimos en una cultura del plagio; y aunque como lo plantean los autores, no hay nadie que pueda ser creador de una obra cien por ciento original, pues todo conocimiento, habilidad o competencia está inspirado o imitada en alguien que generó algo motivo de estudio o de conocimiento, pero con su creación lograr abrir un interés particular generando innovación y convencimiento.
     Igualmente hace falta, y en esto he sido repetitivo a lo largo del curso, desde los primeros artículos en que deben hacerse las reglas y normas, como también buscar la alfabetización de los estudiantes y profesores en las nuevas tecnologías de información y comunicación; y no sea una manifestación de las carencias generales de los sistemas educativos.

        

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