Lectura
9 (Segunda parte actividad tres)
Elaborado por Julio
Carrillo Fadul
Sección 5 del
Doctorado Ciencias de la Educación
Universidad Fermín
Toro.
Prof. Doctor Ramón
Reyes.
Actividad
3
Lectura
número nueve: Ciber-Plagio académico. Una aproximación al estado de los
conocimientos
Autores:
Rubén Comas; Jaume Sureda. Año 2007.-
Explicación del autor:
El repunte de
las tecnologías en los últimos veinte años, y su desarrollo impresionante ha
hecho que el dinamismo vertiginoso de la ciencia, reflejando en las tecnologías
de la información y la comunicación cambios relevantes que deben verse en su
justa dimensión. La internet y las demás facilidades ha provocado lo que muchos
docentes llaman la comodidad de la consulta, es decir, van al plagio sin pensar
en las futuras consecuencias que puedan tenerse.
Los autores
señalan que los principales puntos de interés centran los trabajos sobre el
plagio en esta en los siguientes puntos: 1.- Análisis y cuantificación de la
prevalencia, caracterización de los estudiantes plagiadores y extensión del
fenómeno; 2.- Tipos de ciber-plagio; 3.- Análisis de las causas asociadas al
fenómeno del ciber-plagio y posibles soluciones al problema; 4.- Evaluación de
la precisión y utilidad del software antiplagio
Ahora bien es menester recordar la posible
prevención al plagio dentro de un contexto que se observa en la regulación
punitiva, donde muchas universidades han desarrollado estrictas
reglamentaciones con la posibilidad de rebajar la tentación o uso del plagio
académico; y estas regulaciones estriban en el compromiso ético y códigos de
honor universitarios que se deben seguir, para mejorar la producción. En
segunda instancia la información y concienciación, donde las universidades
intentan influir en los estudiantes con campañas de información y clarificar la
negatividad del plagio. Y en tercera instancia, la formación dirigida al
estudiantado y profesorado, para enseñarlos en cómo escribir un texto
académico, buscando información
atractiva y documentarse.
Opinión a favor:
Lectura: Fraude y plagio académico en los ambientes virtuales de aprendizaje
Autor: Guillermo Roquet García. Año 2010
La enfermedad
del plagio ha venido cundiendo la sociedad sobre todo con la internet, debido a
la facilidad de los espacios y al poco objeto ético de algunas personas
inescrupulosas que ven esto del plagio como un objeto de ganancias o de acortar
los tiempos reales de la elaboración de los trabajos, por ejemplo. La palabra
plagio viene del latín; y significa mala fe, engaño como el acto para eludir o
burlar los derechos de una persona o comunidad.
Dentro de los
tipos de plagios se encuentran la invención de contenido, falsificación,
autoría ficticia, auto plagio por duplicación, autoría por pago, citación
incorrecta, citación omitida, plagio voluntario, deliberado o intencional,
plagio involuntario, accidental, por ignorancia o inconciencia, y otros tantos
tipos de plagio que desdicen de un trabajo académico, perturbando la ética y el
honor de las universidades.
Pero también,
se hace necesario manifestar que son frecuentes las malas experiencias que
reportan los docentes, según los plantea el autor, cuando sus estudiantes ante
la solicitud de algún trabajo se concretan en copiar y pegar párrafos completos
de la internet; pero así mismo, pocos docentes observan que el error está en la
manera de cómo ha solicitado la actividad, no establecen condiciones y ni
siquiera llaman la atención en generar algún positivo para equilibrar la
estrategia planteada, es decir, responder preguntas, proponer puntos de vistas,
motivar el comentario y el análisis a través de la visión de varios autores.
Haciendo esto se evita el sinnúmeros de recursos para el
recurso plagiario
Opinión en contra
Lectura: Una reflexión necesaria sobre el
plagio en el EFES
Autora: Yolanda Morató Agrafojo. Año 2009
La autora inicia su
comentario exponiendo que los datos sobre el plagio en el ámbito universitario
son determinantes para iniciar una seria reflexión en busca de posibles
soluciones. Y ahí es donde me ha parecido puntual su opinión contraria, más que
del uso de los mismos ordenadores, es que no existan reglas claras; y si
existen no se conocen o no se quieren conocer para que el sentido ético se
imponga en el manejo del conocimiento y en el fundamento y elaboración de los
trabajos como investigaciones.
En sus
conclusiones, la autora, afirma que la abundancia de fuentes de libre acceso en
internet ha traído como consecuencia lo que se denomina como una paradoja de la
originalidad. Y ese afán de ser original lleva a que algunos estudiantes y
profesores oculten, drásticamente las fuentes, teniéndolas como suyas,
vulnerando moralmente los derechos del autor.
Es así, como
una educación pobre en materia de derechos de autor genera confusión; y en la
mayoría de los casos no se conoce el significado de derecho de autor; y menos
que en ocasiones los estudiantes y profesores piensan que ese conocimiento es
global, entonces pertenece a todos.
Expresa, la
autora que conviene trabajar la gestión de este conocimiento de manera que el
estudiantado y profesorado aprenda a respetar una serie de normas universales
(que se desconocen), y que serán de preciosa utilidad al momento de comenzar cualquier
tarea académica. Debe existir una alfabetización digital que incluya
competencias que ya están presentes en los documentos impresos.
Comentario.
El apogeo de las tecnologías de la
información y la comunicación, indudablemente ha hecho más dinámico el
intercambio de conocimiento como también el estudio detenido de muchos trabajos
e investigaciones en la educación superior. Muchas personas entre ellos
estudiantes y profesores han visto crecer a su lado y al frente, a través de
internet el cúmulo de información que se teje en las redes; y en donde en
ocasiones movidos por el impulso de concluir un trabajo o varias
investigaciones ven como más fácil apropiarse indebidamente de un material,
total o parcial, sin vacilar en los costos éticos y morales que pueda arrojar
este acto deshonesto.
Aunque el plagio, como tal, ha existido
desde siempre, se torna preocupante que
en las últimas décadas esta práctica se haya hecho tan común. Es decir, vivimos
en una cultura del plagio; y aunque como lo plantean los autores, no hay nadie
que pueda ser creador de una obra cien por ciento original, pues todo
conocimiento, habilidad o competencia está inspirado o imitada en alguien que
generó algo motivo de estudio o de conocimiento, pero con su creación lograr
abrir un interés particular generando innovación y convencimiento.
Igualmente hace falta, y en esto he sido
repetitivo a lo largo del curso, desde los primeros artículos en que deben
hacerse las reglas y normas, como también buscar la alfabetización de los
estudiantes y profesores en las nuevas tecnologías de información y comunicación;
y no sea una manifestación de las carencias generales de los sistemas
educativos.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario